REFLEXIONES, LECCIONES Y DESAFÍOS DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL AYER Y HOY
Acerca de las lecciones que el movimiento estudiantil universitario sacó de su gesta en los años 80’s.
En primer lugar, suscribo aquellas lecciones que la G80 sacó de su experiencia propia, y que se han señalado en este blog. Formó parte indisoluble de la imaginería universitaria para crear y multiplicar las formas de lucha, las formas y la búsqueda de contenidos-sentidos y apoyados por la mayoría del estudiantado, lo que se llama capacidad y voluntad para construir mayorías bajo un accionar y por un objetivo común.
Sin ninguna pretensión pedagógica, sino sólo a modo de memoria histórica y sentido de reflexión, aquí van algunos recetarios para el éxito de la lucha universitaria y secundaria, hoy unidas irresolublemente, bajo un mismo lema: No al lucro en la educación y por un modelo nacional de educación pública, laica, democrática, de amplio acceso a todos los sectores de la sociedad chilena.
1º Buscar los consensos para poner a todas las organizaciones sociales y politicas universitarias, secundarias y educación superior y técnica privada al servicio de un solo programa orientador que contenga las cuatro vértebras principales, no lucrativo, público, laico, e inclusivo, del modelo educativo que queremos, para el Chile democrático por el cual el conjunto de la sociedad chilena, todavía busca, lucha y se moviliza por ello.
2º Lo anterior significa que los partidos políticos deben ser capaces de poner todo al servicio de la unidad, desarmar los espíritus y buscar el consenso, el acuerdo del conjunto de las organizaciones naturales del movimiento estudiantil, universitario, privado y público, técnico superior y secundario. De igual forma las organizaciones estudiantiles, las orgánicas de hecho, grupos culturales, bandas de grupos de música, teatro, o colectivos de poesía, publicaciones varias, grupos deportivos, okupas, anarcos, troskos, grupos de chat, redes, grupos de amig@s de MSN, blogs alternativos y otras yerbas , tod@s bajo una misma plataforma básica.
3º La G80 conoció de la tremenda desarticulación orgánica de la oposición política y particularmente de izquierda a principios de los años 80`s. Superó ese estado y buscó la confluencia y la social y política, creando las organizaciones de hecho, como la UNED, Conech, Codeju y otras para catalizar mejor la acción de las juventudes, que actuaban unitariamente entre sí, al interior de estos colectivos.
4º El paso a la constitución de las organizaciones naturales como la FEULS o FECH, significó una maduración de las juventudes político-partidarias. Y una demanda y respuesta de : autonomía, responsabilidad, compromiso, constancia, capacidad de maniobra, liderazgo, conducción, apertura y ocupación de espacios para oxigenar al Mov. Est y hacerlo más fuerte, interlocución con la ciudadanía y otras fuerzas sociales y políticas del resto de la sociedad a nivel regional y a nivel nacional.
5º Concertación y construcción de acuerdos y programa reivindicativo común, a nivel regional a nivel nacional. Realización de Seminarios, encuentros, talleres, mitines, marchas, paros, formación y construcción de centros educativos alternativos, rescate de la ENU y otros programas educativos que sirvan de modelo para el tipo de Educación que queremos para el Chile plenamente democrático. En este aspecto es clave en la universidad avamzar en la consitución de mesas triestamentales: académicos, funcionarios no académicos y estudiantes. En la educación secundaria, Centros de padres y apoderados, Colegio de Profesores y estudiantes con sus CCAA.
6º El actual dirigencia del Movimiento Estudiantil debe ser capaz de construir su unidad orgánica y política, desplegar su capacidad de acción directa concertada nacionalmente para de esa forma responder a un clamor nacional, que la sociedad y el conjunto del estudiantado universitario, de educación superior y secundario ya han manifestado: Por una educación sin lucro, pública, laica y de calidad con amplio acceso al conjunto de la familia chilena.
7º Sólo la unidad del conjunto de los sectores que forman parte de los movimientos estudiantiles a nivel regional y con capacidad de articularse nacionalmente a través del CONFECH y otras instancias de carácter nacional, permitirán la visibilidad y la efectividad de un poderoso movimiento ciudadano, liderado por los estudiantes en defensa de la educación permitirá el éxito de esta encrucijada que reta hoy por hoy a la sociedad chilena del presente y del futuro. Esa unidad debiera cristalizar en la construcción de una plataforma nacional por la defensa de la Educación laica, pública, polivalente, de calidad, formadora de una educación orientada al mundo del trabajo y del desarrollo sostenible y equitativo.
JLMarré - G80ULS.